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La piometra canina paraliza el corazón

 

Un estudio realizado por la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Messina ha descubierto que la piometra, una infección mortal en el 10% de los casos, provoca daño irreversible en el corazón de las perras como consecuencia potencialmente mortal.

La piometra es una infección de tipo purulenta que afecta a la matriz de las perras que están intactas. Puede presentarse de dos formas, abierta cuando el animal expulsa el pus por la vulva o cerrada, que al no excretar ningún líquido no da la cara y suele ser mortal. Es la enfermedad más frecuente del tracto genital de la hembra, generalmente cuando está sin esterilizar, llegando a sufrir alguna vez en su vida esta infección hasta el 20% de las perras intactas de más de 8 años de edad.

 

Por M. ARAMBARRI

 

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Ahora, el equipo de expertos del Departamento de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Messina, Italia, tras una investigación de dos años en perras sin esterilizar de diferentes razas han descubierto que esta enfermedad lleva asociada como efectos secundarios daños en el corazón como arritmia, taquicardia o bloqueo auriculoventricular de primer o segundo grado. Las arritmias cardíacas asociadas con la piometra canina son eventos frecuentes. Su trabajo sugiere que las arritmias pueden ser la consecuencia de uno o más factores que pueden ocurrir durante la piometra, como daño miocárdico, trastornos electrolíticos / metabólicos y / o sepsis.

“El objetivo de este estudio fue describir los patrones electrocardiográficos en perras afectadas por piometra de cuello uterino cerrado, evaluar la relevancia clínica de los cambios electrocardiográficos con la aparición de piometra, y relacionar su gravedad con hallazgos clínicos y de laboratorio”, indica Michela Pugliese investigadora de la Universidad de Messina, autora del estudio junto a Rocky La Maestra, Annamaria Passantino, Massimo De Majo, Vito Biondi y Marco Quartucci.

En la investigación se incluyeron un total 39 perras con piometra de cuello uterino cerrado de un gran variedad de razas como yorkshire terrier, labrador retriever,  pastor alemán, pit bull,  pug, caniche, jack russell terrier,  golden retriever, shih tzu, scotch collie,  cocker spaniel,  y  Beagle, de entre 4 y 13 años, con edad media de  8,4, y 14,2 kg de media en un rango entre 3,2-29 kg. De estas perras el 72% no había tenido embarazos previos.

Los animales fueron hospitalizados y tras las pruebas y análisis realizados se descubrió que las perras que sufren piometra, al menos el 79,4% padece una arritmia, el 56,4% taquicardia sinusal, el 23% complejos ventriculares prematuros, el 17,9% aumento de la amplitud de la onda T, el 10,2% depresión del ST,  el 5,1% tanto bloqueo auriculoventricular de segundo grado como aumento del intervalo QT o bradicardia sinusal  y un 2,5% bloqueo auriculoventricular de primer grado.

Estos hallazgos indican que el daño al corazón es una consecuencia de la piometra que al presentarse en diferentes síntomas de forma conjunta puede significar la muerte de la perra por sí solo.

Según la investigación en la piometra canina es un trastorno del aparato reproductor común en países donde la esterilización electiva no se realiza de forma rutinaria, el daño miocárdico se considera un resultado potencialmente mortal en el curso de la piometra debido a bacteriemia, septicemia, infección bacteriana diseminada, endotoxemia y disfunción multiorgánica

La piometra canina, sobre todo la cerrada, se considera una emergencia médica porque las complicaciones posteriores graves, como sepsis, shock séptico, peritonitis, infección bacteriana diseminada y disfunción multiorgánica pueden estar relacionadas con un desenlace fatal. La mortalidad de aproximadamente el 10% ocurre en las perras afectadas con piometra, en las que no se realizó la ovariohisterectomía.

Una vez detectada la enfermedad, la ovariohisterectomía es el tratamiento de elección para prevenir las consecuencias. Una estabilización rápida y adecuada de la perra antes de la ovariohisterectomía puede asegurar una gran disminución de la morbilidad y la mortalidad. Además, hay que tener en cuenta que se sospecha que la lesión del miocardio es un factor que contribuye a las muertes inesperadas.

Según el veterinario Fernando Mir, del centro veterinario   San Fernando de Palma de Mallorca, y especialista europeo en reproducción animal, en la piometra, acumulación de pus dentro del útero, una infección subclínica puede ser el primer paso para el desarrollo de la enfermedad. “Entre las bacterias presentes en las piometras, E coli está en el 70% de los casos, en el 15% Stafilococcus, Streptococcus, Klebsiella, Proteus, Pseudomonas, también en el 15% se descubren bacterias anaerobias como Bacteroïdes sp., Peptostreptococcus sp., Clostridium perfringens o Fusobacterium necrophorum  y en un 16% se suelen encontrar Mycoplasmas”.

 

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Entre las complicaciones que se pueden encontrar en la piometra, según Mir, se encuentra insuficiencia renal aguda, septicemia, peritonitis o piometra perforada, a la que ahora se suman, tras la investigación de los veterinarios italianos, los graves daños en el corazón.

Por todo ello, según, el especialista en reproducción animal, una piometra en perras es ante todo una urgencia médica que se debe tratar cuanto antes y tras evaluar el estado puede ser una urgencia quirúrgica. “Su pronóstico dependerá de la rapidez y eficacia de la terapia aplicada”.

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