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Lobito herreño, nueva raza en ciernes

 

Carmen Pérez comenzó a rescatar esta raza en los años 90 y va siguiendo los pasos lentamente, pero seguros, para que esta especie llegue a ser reconocida como raza. Originario de El Hierro, la isla canaria más occidental, antiguamente usado para el pastoreo y con aspecto de lobo pequeño, esta raza aún en fase de grupo étnico busca encontrar su espacio entre aquellos que quieren un perro activo para el trabajo o el deporte. Sus criadores no tienen prisa para que se reconozca como raza hasta no tener ejemplares equilibrados y sin problemas genéticos.

Por Miguel PELE

 

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Este perro se caracteriza físicamente por un peso ligero, que no suele superar los 22 kg en los machos, un poco menos en las hembras, siempre dependiendo de la alimentación que reciba. Su color, habitualmente grisáceo, tamaño, aspecto y la estructura de la cabeza, y en algún momento porque es algo introvertido, lo asemejan al lobo, pero al ser de menor tamaño (un lobo ibérico le dobla el peso) quedó con el nombre de lobito herreño.

Generalmente, los machos suelen ser algo más dominantes, sacando sus instintos de protección de la familia, de la manada, como ocurre en muchas otras razas, de ser el líder. Pero estos aspectos, que todavía tienen muy arraigados, se van trabajando desde cachorro, haciéndoles ver que no son el líder sino parte de una familia. Es un animal muy amigo de la familia y ya desde cachorro destaca su inteligencia, su facilidad para aprender y sacar partido a lo que aprende, pues le gusta el juego, correr, hacer deporte, aspectos que agradece a sus dueños. Es un poco tímido con los extraños, carácter que hay que trabajar pues es su forma de ser.

Los comienzos

Carmen y Manolo Pérez siguen los pasos de su padre, de Casa Pancho,  criador de presa. Su hermano se fue a vivir a la isla de El Hierro, donde se encontró con estos ejemplares de perro lobo herreño y hace 25 años le envió a Gran Canaria la primera pareja de lobitos salvajes, pues nacieron en el campo. Empezó a trabajar por la raza hasta que consiguieron, no sin el rechazo inicial, que fuese reconocida como grupo étnico en 2009. Sí que tuvo el apoyo del Gobierno de Canarias, para que se pudiesen trabajar con ella como raza.

Por parte de los criadores creen que es demasiado pronto para que sea reconocida esta raza, todavía debe llevar “un tiempo para ir viendo los registros, cómo se va trabajando con las camadas, para seguir ayudando y asesorando a la gente para que no haga locuras con los cruces. Pues al pasar a raza se abre un mundo muy diferente con concursos al mejor perro, al exterior. Ahora como grupo étnico se hacen muestras y se ve el perro en su conjunto, no hay un mejor ejemplar y lo importante es que los cruces se hagan con cabeza”, aclara Carmen.

Para esto hay que ir viendo cómo va la evolución de la raza, de las camadas, como se va proyectando el perro fuera, porque es un perro para el trabajo, no para gente sedentaria. Si antes era un perro para pastoreo, hoy son algunos ejemplares para estos fines se está abriendo un mundo del trabajo deportivo: agility, canicrós… gracias a la salud que tienen porque, de momento, los cruces se han hecho con cabeza, no se están metiendo consanguineidades y no se le detecta ninguna enfermedad genética.

Quieren ir dando todos los pasitos en la dirección correcta y en palabras de esta criadora “por nuestra parte no hay prisa para consiga ser reconocido como raza. Se hará en el momento en que haya ejemplares equilibrados, una morfología y una seguridad de que se oferta una raza sin problemas genéticos”.

Se recomienda para personas activas, no para quedarse solo en casa muchas horas “porque a la vuelta encontrará un animal muy nervioso y la culpa no es del perro sino del dueño”.

En la actualidad este perro está en las dos capitales de las islas Canarias, pero “también en la isla de Fuerteventura donde están uno de pastoreo y otro realizando labores en el campo, con lo cual se va abriendo su territorio”. También hay una perra en la península, cuyo propietario ha obtenido algún buen galardón en Discdog. Además, hay personas que les consultan para empezar a trabajar en obediencia y haciendo agility. Estos propietarios quieren a sus perros para trabajo y por ahora no han realizado cruces, aspecto que suelen consultar con Carmen, que les suele aconsejar y dirigir si hay algún ejemplar por la zona.

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