1829800

Síguenos

Si alguna vida corre peligo,

el perro de seguridad

puede llegar a morder

polvoranegra3

Hoy hablamos con Miguel Ángel Moraleda, instructor homologado por la Real Sociedad Canina Española y director de Vigilancia con Perros S.L. Tras 15 años en el sector, Miguel Ángel ha creado también el club de adiestramiento Pólvora Negra, especializado en obediencia y mondioring, del que actualmente es director. En su palmarés, Miguel Ángel tiene el primer podium en el campeonato de España de mondioring en 2011 y 2013 y la posición cuarta en el mundial de 2011.

Por  Pedro FONTANEDA

Síguenos

-Tu empresa, Vigilancia con Perros S.L., ¿con quién trabajas?

-Actualmente trabajamos para empresas de seguridad privada, policías y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

-En tu caso, ¿para qué se utilizan los perros adiestrados?

-Bueno hay perros de vigilancia y patrullaje y otros de búsqueda. Estos pueden buscar sustancias, ya sean explosivos o drogas.

-¿Cuál es la diferencia en su entrenamiento?

-La diferencia es que los perros de vigilancia son perros preparados para disuadir, intimidar e intervenir si fuera necesario.

-¿A qué te refieres con “intervenir”?

-Pues estos perros llevan un bozal de impacto y si la situación lo requiriese, porque corriese peligro alguna vida, el perro mordería. Pero eso sería en el último caso, por legítima defensa, ya sea de sí mismo o de su dueño. La mordida preventiva en España no existe, entonces el perro no puede morder. Pero si la vida de alguien corriese peligro, se le podría quitar el bozal.

-Entonces normalmente van con bozal…

-Bueno, en algunos casos no es obligatorio que vayan con bozal porque la Ley de Perros Potencialmente Peligrosos no afecta a empresas de seguridad privada ni a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Pero bueno depende del servicio, si el perro está trabajando de cara al público, en un estadio de fútbol o en el metro, el plan de seguridad establece que el perro lleve bozal. En otros casos, en una nave o polígono sin público, no sería necesario.

-¿Los agentes que llevan estos perros deben tener un entrenamiento especial?

-Sí. Los vigilantes de seguridad deben tener la habilitación de guía canino que se llama “Servicio de vigilancia con perros” y ese curso solo lo podemos impartir gente como yo, por ejemplo, que estamos acreditados por la Policía o seguridad privada a través de centros de formación homologados.

-¿Qué relación tienes con la Policía?

-Simplemente estoy acreditado por la Policía para poder dar formación a guías caninos para seguridad privada o a policías.

-¿Hay razas especiales para estos trabajos? Se suelen ver pastores alemanes, o al menos en el imaginario es el perro más usado.

-Es verdad que el pastor alemán está entre las razas más usadas. En vigilancia también está el pastor belga malinois, el rottweiler, el pastor holandés… En detección de sustancias, también el springer, el labrador, algún cocker… Pero sí, sobre todo son pastores alemanes o malinois.

-¿Y qué características deben tener?

-En vigilancia, que tengan temperamento lógicamente, que se hereda de los padres. Luego tiene que soportar el trabajo. En el programa de entrenamiento la edad mínima son 18 meses. Se les coge, pues eso, adolescentes o jóvenes. Eso en cuanto a vigilancia, pero en el caso del perro detector, tiene que ser sobre todo muy equilibrado y sin miedos. También le tiene que gustar trabajar, tiene que ser buen cobrador, que no tenga miedo a las personas… y muy importante que tengan buena nariz.

-¿El perro se toma la detención como un juego?

-En todo momento. Se trabaja un marcaje con el animal, que casi todo el mundo lo hace ahora en pasivo, y después lo metes en el programa que tú quieras en cuanto a sustancias. Si quieres que detecte drogas empezarás por drogas y con los explosivos igual. Eso sí, siempre empezando con lo que menos huela para que trabaje la nariz y las capacidades olfativas.

-¿Qué es el marcaje?

-El perro, cuando hay una alerta, por ejemplo, cuando un individuo lleva droga, debe transmitir el problema al guía. El marcaje pasivo supone que el perro se siente y se quede quieto. Luego viene la focalización, que es cuando fija la mirada hacia donde ha olido esa sustancia. Pero también puede acercarse y marcar con la nariz donde ha olido algo. Luego estaría el marcaje activo, que es cuando el animal se pone muy nervioso y rasca donde quiere encontrar la droga. Ese marcaje hoy en día es menos usual. Es más cómodo que el perro se quede quieto, y en muchos casos evita problemas. Imagínate a un perro de 40kg rascando una persona o una tapicería… En nuestra empresa trabajamos el marcaje pasivo con focalización.

-¿El método de aprendizaje es el de premio- castigo de toda la vida, o usáis otros?

-No, todo en positivo. No debe haber conflictos con el guía desde el primer momento para que todo se desarrolle con normalidad. Así el perro es autónomo y va por su cuenta, sin tener que mirar al guía en todo momento. Cuando tú le corriges y empiezas a tener conflictos, empiezan los problemas.

-¿Me recomendarías como dueño de perro entrenarle de esta forma?

-Claro. Yo siempre digo que hay que entrenarles así, y también trabajarle la nariz desde pequeño porque le da mucha estabilidad y calma. Hay una modalidad de detección deportiva, en la que tú puedes ir y competir como aficionado. Son sustancias legales (como salvia o cedro) que tú asocias a tu perro a través de un mordedor o una pelota y, de hecho, a cualquiera que tenga un perro enérgico le vendría muy bien esto.

-Los perros que utilizáis, ¿son vuestros y los cedéis o alquiláis? ¿Cómo es este proceso?

-Todos los perros de mi empresa son míos, y nosotros hacemos un contrato de arrendamiento o directamente los vendemos. Le pones un precio a tu perro y a tu trabajo. Normalmente los servicios de vigilancia se hacen con un contrato de renting, en el que se incluye el perro, el mantenimiento, el adiestramiento y los reciclajes.

-Y ¿no te cuesta luego desprenderte de esos perros con los que has entrenado tanto tiempo?

-Sí, en algunos casos sí, en otros… sí, pero menos. Pero soy consciente de que tengo muchos perros, los quiero, pero no me puedo quedar con todos. Sí que es verdad que en mi casa está el perro con el que más tiempo llevo y más he trabajado. Pero para mí no hay mayor satisfacción que entrenarle y trabajar con él y ver después que obtiene buenos resultados y que él es feliz donde esté trabajando.

 

TAMBIÉN EN LADRIDOS

 

 

Pin It