1474045

Síguenos

 

El perro debe ser perro desde que nace

PerroEsPerro

 

A diario oigo y leo todo tipo de comentarios, consejos etc.. sobre la modificación de malas conductas, que si hay que hacer esto, lo otro, que si deporte, en fin… ¿y el origen? ¿Por qué tiempo atrás no existían estos problemas y ahora sí? ¿qué ha cambiado? ¿podemos arreglarlo?, claro que sí.

Por Juan Andreu, Juez de ACW

Habréis oído infinidad de veces que la culpa de estas malas conductas es nuestra, pues sí pero no, no siempre del dueño final del perro y de eso quiero hablaros porque ahí está el origen de todo, hay un proceso desde que nace el cachorro hasta que es entregado a su nueva familia y ahí es donde más nos equivocamos el ser humano, el perro al contrario que el lobo (su antecesor) no tiene figura del padre, nosotros modificamos esto tiempo atrás, dándole al cánido la figura del padre en nuestra persona, en aquel entonces esto funcionaba muy bien, dado que el perro tenía a su madre canina enseñándole todo lo relacionado con su especie y por otra parte el padre-criador le enseñaba todo lo relacionado con el mundo humano, la mezcla de estas dos especies en la enseñanza del cachorro era muy propiciosa y daba unos frutos muy buenos para él y muy aprovechables para nosotros, en estos tiempos además los cánidos tenían su función (trabajo) fueran de la línea que fueran, por lo que su futuro sin estas conductas tan indeseadas que nos encontramos actualmente era muy agradables para ambas partes.

Ahora nos encontramos con verdaderos caos en algunas familias, situaciones insostenibles en las que al final lo pagamos todos, pero sobre todo este cachorro, con una mala educación o un temprano destete o ningún tipo de ayuda y presencia del nombrado padre-criador. Por ello es muy importante los primeros meses del cachorro que vamos a adquirir. Los cachorros tienen que estar con sus mamás hasta las 7 primeras semanas, en caso de no ser así debemos poner a nuestro cachorro lo más pronto posible con más perritos para que se socialice con ellos y por otra parte hacer nuestro trabajo de papá socializándolo con la vida humana.
Los perros deben estar acostumbrados a cualquier ruido que se puedan encontrar en su día a día en convivencia con nosotros y por supuesto tienen que tener un “quehacer” diario al igual que lo tenemos nosotros. Ellos han perdido en el camino que los separa del lobo el instinto de supervivencia, el depredador, el de caza (ahora es un juego) etc, pero no dejan de ser seres vivos y tienen que tener una función filogenética.
En definitiva, ayudemos a ser perros a los perros desde que nacen, no nos limitemos a darles un biberón de pequeños, ni un sofá de adultos.
Tener un perro es una responsabilidad.

 

Pin It